Reseña
El Concepto de Filosofía y la Noción de Problema en Wittgenstein.
Siendo la filosofía uno de los temas que han generado un interés genuino, después de haber hecho todo lo contrario, aún al grado de considerar un tiempo gastado, de la forma más vil, por el que se dedicaba a filosofar. Lo consideraba una salida a cuestiones existenciales y que en realidad no tenían respuestas, o bien que cada quien podía dar su propia respuesta y tenía que ser aceptada como válida, por tanto daba cabida a la idea que la verdad es relativa. Sin embargo al tener un acercamiento formal, como parte de la formación, ha llegado a ser apasionante, pues no puede quererse lo que no se conoce. Hoy al leer el artículo de Vásquez Rocca, en el cual presenta la utilidad, un sentido más práctico de la filosofía, dónde no se busca la verdad si no el entendimiento de los cuestionamientos, la elucidación; descubre que la falta de entendimiento de la función del lenguaje, expresar lo que se piensa y el por qué se piensa.
Vásquez Rocca, sin la intención de profundizar en los extremos de la obra de Wittgenstein, expone la idea que ha caracterizado la obra de éste, el fin de la filosofía no es resolver los problemas filosóficos, sino entender el origen de estos, en otras palabras no es solución, es elucidación y clarificación.
Al decir que “Sin ha habido una revolución en filosofía esta se debe en su mayor parte a las tesis de Wittgenstein sobre la naturaleza de la filosofía”, pone de manifiesto la importancia de dicho filósofo, además de exponer de manera clara las razones para afirmar esto
Uno de los enunciados que marcan la obra de Wittgenstein, dice Vásquez Rocca, es el que sitúa los problemas filosóficos, como pseudos-problemas, malos entendidos lingüísticos, ideas que pueden verse desde los primeros pensadores, como Sócrates, cuando preguntaba: ¿el objeto se ama porque es amado ó es amado porque se ama?, y entonces buscaba entender las dos proposiciones, pero nunca dar una respuesta, sin embargo nunca lo planteó como el fin de la filosofía, lo que si sucedió con Wittgenstein.
Otro nos dice que un problema filosófico, es síntoma de una confusión verbal, la cual, al aclararse, no resolverá el problema, sino que lo hará desaparecer. Y reafirma, que éstos no deben ser resueltos sino disueltos.
El problema, palabra que según Wittgenstein está empleada incorrectamente, es el empleo descuidado del lenguaje, ejemplo claro pone de manifiesto lo que intenta decir: medir el tiempo, primero la naturaleza del significado es abstracto, por tanto no puede ser medido. Pueden establecerse puntos de referencia y en base a ellos segmentarlo, pero el tiempo carece de propiedad para ser medido, no así un trozo de varilla, que por sí solo tiene una longitud, propia aun separado de la varilla completa. A través del lenguaje se traspolan propiedades de lo concreto a lo abstracto, por un proceso de significación, carente de validez a la hora de plantear los cuestionamientos.
Así Vásquez Rocca, detalla de una manera clara y accesible las ideas de Wittgenstein, dando la posibilidad de que aun los que no están familiarizados con la actividad filosófica pueden comprender las concepciones que sostiene la obra del filósofo. Y aún cuando de una manera afirmativa, puesto que expone postulados, también permite que el lector forma sus propios juicios, además de tener la propiedad de llevar al lector a su cotidianidad, puesto que el lenguaje es esencial en ésta. Y se puede tomar conciencia de la propia realidad, aunque diría Wittgenstein, que la realidad es una sola y lo que es propio es la percepción, he aquí una clarificación encaminada a la elucidación, o bien sea un uso correcto del lenguaje en el planteamiento de la cuestión.